24.3.11

A veces soy una






Pauline Van der Cruysse by Arnaud Pyvka for Grey S/S 2011


I

A veces soy una,

la de playera blanca.

A veces otra,

la que intenta con tacones.

Nunca la misma,

siempre cambiante.


Quizás es ella

la que se adueña de mí.

Tal vez la otra

pero yo nunca fui.


La que se viste elegante

toma mi cuerpo,

lo usa dos horas

y luego se hastía.

Le cansa fingir

que es alguien que no es.

Entonces se esfuma

y un cuerpo vacío queda aquí.


La de playera blanca

que no usa brassiere,

se quita los tacones

y sale a correr.

Esa es más yo,

pero sigue siendo otra.


Se van y regresan,

es cosa de días.

A veces perduran,

fingiendo filosofías.


Termino cansada

por no poder ser,

siempre una,

siempre la misma.


Cuando ella está

me pongo el vestido,

salgo a la calle

y ya no hay sentido.

El arreglo de dos horas

fue todo en vano,

llegó la siguiente

y ya se arrepiente.


Nunca está cómoda

una con la otra

siempre pelean

para ver quién perdura.

Es la guerra eterna

de estos dos personajes.


Ellas creen suyo

el cuerpo que las admite.

Si fuera por mí

que una se quede,

que me invada a fondo

como el cáncer más cruel.


Pero eso no pasa,

ellas se divierten.

Cambiando y alterando;

utilizando mi cuerpo

para disfrutar de ellas mismas.


Nunca soy yo,

siempre es otra

la que tú ves,

la que te habla.



-M.F.R




13.3.11

METAMORFOSIS ETERNA














Givenchy Autumn/Winter 2011


La mujer que viste negro de pies a cabeza pisaba la pasarela con una mirada que atrapa al igual que la de una pantera. Metamorfosis: mutando desde un inicio; mujer, pantera, iris. Un mismo elemento encontrado dentro de estos tres que he mencionado. La misma ferocidad y elegancia se encuentra en la mujer como en la pantera y sorpresivamente en esta flor. Satines, transparencias, pieles; todo negro. Es un gato, un felino quien camina frente a nosotros recordándonos un poco a Audrey Hepburn enfundada en un vestido negro para Breakfast at Tiffany’s. La pantera nacía mientras que la mujer iba quedando atrás poco a poco; la cara de la pantera aparecía, acompañada siempre de un collar dorado. Es el elemento del lujo y adiestramiento al que todas estamos sujetas, esas mujeres con espíritu de pantera. Negro, la evolución parecía permanente hasta que surgió otra mutación, de pantera a iris. Aparecieron las flores moradas, aquellas que crecen en cualquier suelo, o eso es lo que se dice de ellas. Las irises se apoderaron de la pasarela, todas o nada; guirnaldas hechas a base de esta flor: símbolo de la metamorfosis perfecta. La mujer quería salir de nuevo, tacones delicados con detalles en oro. De nuevo panteras, flores y negro. Una batalla ardua, la pelea por ver quién de los tres personajes que se habían presentado en la pasarela permanecía. Gafas gatunas, tacones de una perfecta fémina, y el morado de las flores tratando de cubrir cada espacio posible. Pelea que no dio pie a ganador alguno, fue una mutación eterna que osciló siempre dentro de la ferocidad innata: MUJER, PANTERA, IRIS.



Self Service nº34



No es lo mismo, pero funciona. La ausencia de varios elementos: olor a papel y a tinta fresca.



4.3.11

ELLA





Lara Stone for Self Service S/S 2011


Ella: Lara Stone. Belleza eterna, aquella que no cambia por más que todo a su alrededor se agite y evolucione. Es así, la que es sincera, la que ante cualquier ojo es evidente.


2.3.11

pez dorado





PRADA A/W 2011


Es un pez, lo sé. Aquel ser quien ella siempre deseó ser. Escamas hechas de filtros de colores cubriéndole el cuerpo dándole apariencia de ser ese animal que vive dentro del agua. Se mueve, se pasea, va hasta el fondo del mar y regresa. Sólo sale a visitar dos veces al año, dice que así se despeja un poco de todo el movimiento que hay dentro del agua. Es un pez, y lo logró: deseó, persistió y lo consiguió. Las escamas ahora no son plásticos sino forman parte de su cuerpo animal. Es un pez, y no sólo eso, logró ser dorado. Un pez dorado.