29.7.15

Cuando me cortó también lo pensé



Venus de Urbino, Tiziano, 1538

En muchos momentos he pensado que me gustaría ser perro. “Preferiría ser un perro a estar viviendo este momento”. Los perros no se preocupan, ¿o sí? No entienden nada; sí, pero no. No sufren la indecisión como yo; eso es seguro. No tienen que dar explicaciones a nadie. Se les olvida todo como en diez segundos, ¿no? ¿O son los peces los de la mala memoria? No sé, pero sí que lo he pensado. “¿Por qué no nací perro?”. Está bueno ser humano, pero eso de las preocupaciones y sufrimiento en la vida lo cambiaría sin pensarlo. Los perros son perros y ya. ¿Por qué no puedo ser humano y ya?

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